La maldición de la cabeza reducida —A > Capítulo 1 La maldición Eran las doce del mediodía cuando Haley se despertó. Ella todavía estaba cansada porque la noche anterior habían llegado' de las vacaciones en Perú. Ella quería ponerse su camiseta favorita de AC/DC y se acordó «que la camiseta todavía estaba empacada en la maleta. "habían llegado - they had arrived 1 La maldición de la cabeza reducida Haley y su familia ganaron un viaje a Perú cuando su padre estuvo en el programa “El Precio es Correcto.” Fue toda una aventura, pero ahora Haley estaba contenta de estar en casa otra vez. - Haley abrió la maleta y buscó la camisa. Después de buscar por unos minutos en la maleta, Haley gritó con horror. Vio la cabeza reducida que dejaron en el altar de la torre en Machu Picchu. Era la misma cabeza que Haley había robado de un museo en Perú. Era la misma cabe- za que tenía una maldición que los afectó a ella y a su hermano en Perú. También vio una carta en la maleta. Abrió la carta y leyó: Td has ofendido a los dioses de la nación Jívaro. Yas rodado la cabeza más importante de todas. Ti tienes diez días a partir de hoy para devolrernos la cabeza a nosotros. Si no lo haces, nosotros vamos a encontrarte, matarte y redecir íd cabeza. Té Cienes gue devolrer la cabeza inmediatamen— le. Devetelre la cabeza al Jefe de la nación Taro. Se llama Je/e Paro Grande. Es un hombre bajo y gordito. Siempre leva ena falda de color marrón 2 Capítulo 1 y una corona hecha de plumas rojas. Vive en la selva al sur del Ecuador. Tienes gue naregar el Kto Napo. No debes venir con nadie más gue con tu hermano Jason. No debes venir con tas padres. No debes venir con la policía. Si td vie- nes don otras personas, vamos a matarlos A todos. Kecuerda, Solamente Cienes diez días. Los Tívaro Haley tenía mucho miedo. Corrió al dormito- rio de Jason. Jason estaba levantando pesas y escuchando música. Jason no oyó cuando Haley entró. Haley tenía la cabeza reducida en la mano. Le mostró a Jason la cabeza reducida y le gritó: — ¡Mira esto! Jason se asustó y se le cayeron las pesas. Se le cayeron en el dedo gordo de su pie derecho. Jason gritó. Gritó porque le dolía el dedo y gritó porque tenía mucho miedo de la cabeza reducida. Haley le mostró a Jason la carta de los Jívaro. Le explicó que tenían que ir al Ecuador inmedia- tamente. Jason miró a Haley, y miró la carta. Leyó la carta en silencio. Pensó por unos minutos. Haley 3 La maldición de la cabeza reducida empezó a llorar. Jason la miró y vio el miedo en sus ojos. Él no sabía qué hacer, pero no quería ver a su hermana llorando. Tampoco quería que ella se muriera. Haley preguntó a Jason llorando: — ¿Cómo vamos a ir al Ecuador? No pode- mos decirle nada a Mamá ni a Papá. Ellos no saben que robamos la cabeza del museo en Perú. Van a estar muy enojados con nosotros. — Tengo una idea. ¿Por qué no enviamos la cabeza al museo por FedEx? — No, tenemos que devolver la cabeza en persona. Tenemos que encontrar al jefe de la nación Jívaro y darle a él la cabe- za. Es la cabeza más importante de la nación. ¿Qué hacemos Jason? Estoy preocupada. No quiero morir. Jason miró a su hermana. Sabía que necesita- ban un plan. “se muriera - s/he dies (He didn't want her to die either.) A A A 5 5 5 A A RR RS ci DELETE ma Capítulo 2 Consecuencias secretas Al día siguiente, a las seis de la mañana, Martha tocó a la puerta del cuarto de Jason. Ella no oyó nada. Cuando Jason no respondió, Martha entró. Ella despertó a Jason. Jason le gritó a su 6: — ¿Cuál es tu problema? ¿Qué hora es? ¿Por qué me despiertas tan temprano? - Son las seis y es hora de trabajar Jason. Y, no me hables así por favor. — Yo no quiero ir. Me duele el dedo gordo del pie. Ayer levantaba pesas y me asus- 3 La maldición de la cabeza reducida té. Las pesas se me cayeron en el dedo gordo del pie derecho. — ¡No me importa Jason! Tú vas a trabajar hoy. Tienes muchos días de estar de Vacaciones. Jason se levantó y se puso su uniforme. No le gustaba el uniforme, se sentía tonto al llevarlo. Fue a McDonald's” y cuando llegó, vio que su jefe estaba de mal humor. Le dijo a Jason: — Buenos días Jason. ¿Cómo pasaron las vacaciones, ¿bien? | — Sí, señor. Tuvimos una aventura en Perú. Definitivamente... una aventura. — Tu horario dice que ibas a trabajar ayer. — ¿Qué? — Tu horario. Pasaste una semana de vacaciones y ayer ibas a trabajar. ¿No miraste el horario? Tuve que preparar los Egg McMutffins solo, sin tu ayuda y tuve que venderlos solo también. Ahora estoy agotado' y tú estás despedido”. “despedido - fired 6 - agotado - fed up Capítulo 2 — ¿Despedido? Nada más por un error del horario? — No solamente cometiste un error del horario. Te vi en la cámara de seguridad una noche llevándote un Big Mac” sin pagar. Entonces miré los videos de varios días y te vi robando un Big Mac . todos los días! ¿Tienes la más mínima idea de cuántos dólares me robaste con los Big Macs? ¡Yo debo llamar a la poli- cía! | El jefe miró a Jason con una mirada de disgus- to. — Sí, Jason, ¡estás despedido! Ya no traba- jas más en McDonald's. Lo tenemos - todo en la cámara de seguridad. Jason salió del McDonald's. No quería ira la casa porque no quería decirles a sus padres que había perdido? el trabajo. | Fue al gimnasio y levantó pesas. Pasó todo el día en el gimnasio. Le dolían todos los músculos. r "había perdido - had lost 7 La maldición de la cabeza reducida A las cuatro de la tarde, cuando normalmente ter- minaba el trabajo, Jason salió del gimnasio y se fue para la casa. Como no quería llegar a la casa sin un Big Mac para Nathaniel, Jason fue primero . a otro McDonald's para comprar uno. Así, su papá no sabría* que su jefe lo había despedido? hoy. Jason pensó: "Yo sé que debo contarles a mis padres que mi jefe me despidió, pero no quiero. Mamá va a enojarse y Papá va a estar triste porque no voy a poder llevarle más Big Macs". Jason entró en la casa y encontró a su padre sentado en el sofá. Estaba viendo el programa de Oprah. Lloraba porque Oprah hablaba con Bob Barker sobre su sálud y el episodio con las donas de jalea”. Nathaniel todavía se sentía responsable. Él le dio a Bob Barker las donas que le causaron el ataque cardíaco. Jason le dio el Big Mac a su padre y le dijo: — ¿Estás llorando, Papá? ¿Qué te pasa? “sabría - s/he would know “había despedido - had fired “jalea - jelly Capítulo 2 — No, Jason, no me pasa nada. Sólo tengo algo en el ojo. ¿Cómo estuvo tu día en McDonald's? — Más o menos, Papá. Yo no sé si quiero trabajar más allí. Para mí es muy difícil trabajar y continuar con mis prácticas de fútbol americano. Además, es mi último año en la escuela y quiero pasar tiempo con mis amigos. Jason siguió hablando, pero realmente Nathaniel no le prestaba mucha atención. Solamente prestaba atención al Big Mac porque tenía mucha hambre. Lo comía y estaba muy con- tento. En un minuto se comió todo el Big Mac. Después, su padre observó que la caja tenía dos pegatinas” para el juego de Monopoly” y se puso aún más contento. | "pegatinas - game pieces ; 9 La maldición de la cabeza reducida Capítulo 3 ¡Qué suerte! Nathaniel le dijo a Jason: = ¡Mira esto! Hay dos pegatinas del juego de Monopoly. A ver si ganamos algo. Ah, mira, hay muchos premios que pue- des ganar...un millón de dólares, un viaje, un carro. — ¡A ver, Papá! Saca la pegatina. - ¿Sabes que, Jason? Tengo muchas pega- tinas que saqué de todas las cajas de Big 10 € A A A A A Capítulo 3 Mac durante dos semanas. Todas están aquí, debajo del cojín' del sofá. Nathaniel se levantó para sacar el cojín. Buscó en el sofá debajo del cojín, y encontró treinta o cuarenta pegatinas más. — ¡Papá! ¿Cuántos Big Macs comes al día? ¿Tienes otro hijo que también te trae Big Macs? La cara de Nathaniel se puso un poco roja. Nathaniel le dijo: — Ja, ja, ja. Muy cómico mijo. Eres más cómico que David Letterman. Nathaniel y Jason miraron todas las pegatinas. No había ninguna pegatina ganadora”. Nathaniel devolvió el cojín al sofá y se sentó otra vez. Jason dijo: — No olvides las pegatinas del Big Mac de hoy, Papá. — Ah, sí. Se me olvidó. Nathaniél agarró la caja nueva y sacó una de las pegatinas. "cojín - cushion “ganadora - winner 11 La maldición de la cabeza reducida — Jason, dónde están mis lentes?. No puedo leer la pegatina. Es muy pequeña. Mis ojos son terribles. — ¡Por favor, Papá! ¡Estás tan viejo! Dame la pegatina. Jason se rió, pero su papá no se rió. Le dio la pegatina a su hijo. — ¡Papá! ¡Ganaste! ¡Ganaste un viaje! ¡Un viaje al Ecuador! Nathaniel saltó del sofá con la emoción del momento y saltó encima del dedo gordo del pie - de Jason. Jason gritó por el dolor, pero también estaba muy cóntento porque ganaron un viaje. ¡Ellos iban a ir al Ecuador! Su padre corrió para contarle a Martha que habían ganado un viaje al Ecuador y dejó la caja del Big Mac sobre la mesa. Jason miró la caja y vio que había otra pegati- na de Monopoly. Jason sacó la otra pegatina y estuvo súper sorprendido. ¡Era una pegatina gana- dora! Jason la examinó muy bien y vio que ¡había ganado? mil dólares! 3 lentes - glasses “había ganado - had won 12 Capítulo 3 Se puso muy emocionado pero no gritó. Fue directamente al cuarto de Haley. Cuando entró en el cuarto Jason miró a Haley. Ella estaba llorando. Estaba viendo el programa “El Precio es Correcto”. Jason le preguntó: — ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás llorando? - Tengo un caso de nervios. Todo está mal: Anunciaron que Bob Barker se va a reti- rar. Dicen que él va a cuidar su salud y además, quiere dedicarse de tiempo completo al trabajo de controlar la población de animales. También tengo mucho miedo. ¿Cómo voy a ir al Ecuador para devolver la cabeza reduci- da? Los Jívaro me van a matar. Me van a reducir la cabeza. ¡No quiero morir! Waaaa... — Haley, no llores y no te preocupes. Todo estará bien. ¡Mira esto! Jason sacó de su bolsillo la pegatina ganadora de mil dólares. Se la dio a Haley y le dijo: — ¡Gané mil dólares! — ¿Y qué?...Mil dólares no es suficiente 13 La maldición de la cabeza reducida para ir al Ecuador. — Sí, pero no es todo... ¡Ganamos un viaje al Ecuador! Haley le respondió con gritos: — ¡No te creo, Jason! ¡Estás diciendo men- tiras! — No, en serio, vamos al Ecuador y aquí tenemos el dinero para encontrar al Jefe Pavo Grande. — Pero tú no puedes ganar. Tú sabes que los empleados de McDonald's no pueden ganar. — Pues, hoy es nuestro día de suerte. ¡Me despidieron esta mañana! 14 Capítulo 4 Un viaje urgente Cuatro días después, Nathaniel, Martha, Jason y Haley estaban ocupados empacando las male- tas. Mañana se iban a ir al Ecuador. Jason toda- vía tenía la pegatina de Monopoly para los mil dólares. Necesitaba cambiarla por dinero en efec- tivo. Les dijo a sus padres: 15 A La maldición de la cabeza reducida - Tengo que ir por un minuto a McDonald's. Necesito recoger mi che- que de pago. Yo quiero dinero para El Ecuador. — Está bien Jason —contestó Martha-. ¿Le pediste permiso a tu jefe para tomar más días de vacaciones? Un poco nervioso, Jason respondió: - Aaah, sí, sí. Yo puedo ir, no hay ningún problema. Mi jefe es muy simpático. Jason fue a McDonald's y lo mandaron a un banco para cambiar la pegatina por los mil dóla- res en efectivo. Regresó a la casa y encontró a Haley en su cuarto empacando la maleta. Con mucho cuidado ella puso la cabeza reducida adentro de una camiseta de Led Zepplin. Luego metió la cabeza en la mochila que iba a llevar adentro del avión. Ella no quería perder la.cabe- za durante el viaje. Jason le mostró a Haley los mil dólares. Estaban contentos porque tenían dinero suficiente para buscar al Jefe Pavo Grande y devolver la cabeza pequeña. Ellos hablaban y hacían planes 16 Capítulo 4 para el tiempo que pasarían en el Ecuador. — Jason, ¿Piensas que realmente vamos a poder encontrar al Jefe Pavo Grande? — De verdad, no sé. — Mamá y Papá van a estar muy preocupa- dos. ¿Seguro que no debemos contarles la verdad? - — ¡Seguro! No debemos contarle a nadie. - Preocupados y nerviosos, los dos se acosta- ron en sus dormitorios porque tenían que desper- tarse muy temprano para tomar el vuelo al Ecuador. Se acostaron, pero no durmieron. 17