Capítulo 1 La maldición Eran las doce del mediodía cuando Haley se despertó. Ella todavía estaba cansada porque la noche anterior habían llegado 1 de las vacaciones en Perú. Ella quería ponerse su camiseta favorita de AC/DC y se acordó que la camiseta todavía estaba empacada en la maleta. 1 habían llegado .- they had arrived 1 Haley y su familia ganaron un viaje a Perú cuando su padre estuvo en el programa "El Precio es Correcto." Fue toda una aventura, pero ahora Haley estaba contenta de estar en casa otra vez. Haley abrió la maleta y buscó la camisa. Después de buscar por unos minutos en la maleta, Haley gritó con horror. Vio la cabeza reducida que dejaron en el altar de la torre en Machu Picchu. Era la misma cabeza que Haley había robado de un museo en Perú. Era la misma cabe- za que tenía una maldición que los afectó a ella y a su hermano en Perú. También vio una carta en la maleta. Abrió la carta y leyó: Tú has ofendido a los dioses de la na.ción Jívaro. Has robado la cabeza más importante de todas. Tú tienes diez dias a partir de hoy para devolvernos la.cabeza a nosotros. Sí no lo haces, nosotros vamos a encontrarte, matarte y reducir tu cabeza. Tú tienes que devolver la cabeza inmediatamen- te. Devuelve /a cabeza al Jefe de la. nación Jivaro. Se llama Jefe Pavo Grande. Es un hombre bajo y gordito. Siempre lleva una folda de color marón 2 y una corona hecha de plumas rojas. Vive en la selva al sur del Ecuador. Tienes que navegar el Rio Napo. No debes venir con nadie más que con tu hermano Jason. No debes venir con tus padres. No debes venir con la policia.. Sí tú vie- nes con otras personas, vamos a matarlos a todos. Recuerda, solamente tienes diez dias. -Los Jivaro Haley tenía mucho miedo. Corrió al dormito- rio de Jason. Jason estaba levantando pesas y escuchando música. Jason no oyó cuando Haley entró. Haley tenía la cabeza reducida en la mano. Le mostró a Jason la cabeza reducida y le gritó: -¡Mira esto! Jason se asustó y se le cayeron las pesas. Se le cayeron en el dedo gordo de su pie derecho. Jason gritó. Gritó porque le dolía el dedo y gritó porque tenía mucho miedo de la cabeza reducida. Haley le mostró a Jason la carta de los Jívaro. Le explicó que tenían que ir al Ecuador inmedia- tamente. Jason miró a Haley, y miró la carta. Leyó la carta en silencio. Pensó por unos minutos. Haley 3 empezó a llorar. Jason la miró y vio el miedo en sus ojos. Él no sabía qué hacer, pero no quería ver a su hermana llorando. Tampoco quería que ella se munera 2. Haley preguntó a Jason llorando: - ¿Cómo vamos a ir al Ecuador? No pode- mos decirle nada a Mamá ni a Papá. Ellos no saben que robamos la cabeza del museo en Perú. Van a estar muy enojados con nosotros. - Tengo una idea. ¿Por qué no enviamos l la cabeza al museo por FedEx? - No, tenemos que devolver la cabeza en persona. Tenemos que encontrar al jefe de la nación Jívaro y darle a él la cabe- za. Es la cabeza más importante de la nación. ¿Qué hacemos Jason? Estoy preocupada. No quiero morir. Jason miró a su hermana. Sabía que necesita- ban un plan. 2 se muriera .- s/he dies (He didn't want her to die either.) 4 Capítulo 2 Consecuencias secretas Al día siguiente, a las seis de la mañana, Martha tocó a la puerta del cuarto de Jason. Ella no oyó nada. Cuando Jason no respondió, Martha entró. Ella despertó a Jason. Jason le gritó a su &: - ¿Cuál es tu problema? ¿Qué hora es? ¿Por qué me despiertas tan temprano? - Son las seis y es hora de trabajar Jason. Y, no me hables así por favor. - Yo no quiero ir. Me duele el dedo gordo del pie. Ayer levantaba pesas y me asus- 5 té. Las pesas se me cayeron en el dedo gordo del pie derecho. - ¡No me importa Jason! Tú vas a trabajar hoy. Tienes muchos días de estar de vacaetones. Jason se levantó y se puso su uniforme. No le gustaba el uniforme, se sentía tonto al llevarlo. Fue a McDonald's® y cuando llegó, vio que su jefe estaba de mal humor. Le dijo a Jason: - Buenos días Jason. ¿Cómo pasaron las vacaciones, ¿bien? - Sí, señor. Tuvimos una aventura en Perú. Definitivamente... una aventura. - Tu horario dice que ibas a trabajar ayer. - ¿Qué? - Tu horario. Pasaste una semana de vacaciones y ayer ibas a trabajar. ¿No miraste el horario? Tuve que preparar los Egg McMuffins solo, sin tu ayuda y tuve que venderlos solo también. Ahora estoy agotado 1 y tú estás despedido 2. 1 agotado .- fed up 2 despedido .- fired 6 - ¿Despedido? Nada más por un error del horario? - No solamente cometiste un error del horario. Te vi en la cámara de seguridad una noche llevándote un Big Mac® sin pagar. Entonces miré los videos de varios días y te vi robando un Big Mac todos los días! ¿Tienes la más mínima idea de cuántos dólares me robaste con los Big Macs? ¡Yo debo llamar a la poli- cía! El jefe miró a Jason con una mirada de disgus- to - Sí, Jason, ¡estás despedido! Ya no traba- jas más en McDonald's. Lo tenemos todo en la cámara de seguridad. Jason salió del McDonald's. No quería ir a la casa porque no quería decirles a sus padres que había perdido 3 el trabajo. Fue al gimnasio y levantó pesas. Pasó todo el día en el gimnasio. Le dolían todos los músculos. 3 abía perdido .- had lost 7 A las cuatro de la tarde, cuando normalmente ter- minaba el trabajo, Jason salió del gimnasio y se fue para la casa. Como no quería llegar a la casa sin un Big Mac para Nathaniel, Jason fue primero a otro McDonald's para comprar uno. Así, su papá no sabría 4 que su jefe lo había despedido 5 hoy. Jason pensó: "Yo sé que debo contarles a mis padres que mi jefe me despidió, pero no quiero. Mamá va a enojarse y Papá va a estar triste porque no voy a poder llevarle más Big Macs". Jason entró en la casa y encontró a su padre sentado en el sofá. Estaba viendo el programa de Oprah. Lloraba porque Oprah hablaba con Bob Barker sobre su salud y el episodio con las donas de jalea 6 . Nathaniel todavía se sentía responsable. Él le dio a Bob Barker las donas que le causaron el ataque cardíaco. Jason le dio el Big Mac a su padre y le dijo: - ¿Estás llorando, Papá? ¿Qué te pasa? 4 sabría .- s/he would know 5 había despedido .- had fired 6 jalea .- jelly 8 - No, Jason, no me pasa nada. Sólo tengo algo en el ojo. ¿Cómo estuvo tu día en McDonald's? - Más o menos, Papá. Yo no sé si quiero trabajar más allí. Para mí es muy difícil trabajar y continuar con mis prácticas de fútbol americano. Además, es mi último año en la escuela y quiero pasar tiempo con mis amigos. Jason siguió hablando, pero realmente Nathaniel no le prestaba mucha atención. Solamente prestaba atención al Big Mac porque tenía mucha hambre. Lo comía y estaba muy con- tento. En un minuto se comió todo el Big Mac. Después, su padre observó que la caja tenía dos pegatinas 7 p ara el juego de Monopoly® y se puso aún más contento. 7 pegatinas .- game pieces 9 Capítulo 3 ¡Qué suerte! Nathaniel le dijo a Jason: - ¡Mira esto! Hay dos pegatinas del juego de Monopoly. A ver si ganamos algo. Ah, mira, hay muchos premios que pue- des ganar ...un millón de dólares, un viaje, un carro. - ¡A ver, Papá! Saca la pegatina. - ¿Sabes que, Jason? Tengo muchas pega- tinas que saqué de todas las cajas de Big 10 Mac durante dos semanas. Todas están aquí, debajo del cojín 1 del sofá. Nathaniel se levantó para sacar el cojín. Buscó en el sofá debajo del cojín, y encontró treinta o cuarenta pegatinas más. - ¡Papá! ¿Cuántos Big Macs comes al día? ¿Tienes otro hijo que también te trae Big Macs? La cara de Nathaniel se puso un poco roja. Nathaniel le dijo: - Ja, ja, ja. Muy cómico mijo. Eres más cómico que David Letterman. Nathaniel y Jason miraron todas las pegatinas. No había ninguna pegatina ganadora 2 . Nathaniel devolvió el cojín al sofá y se sentó otra vez. Jason dijo: - No olvides las pegatinas del Big Mac de hoy, Papá. - Ah, sí. Se me olvidó. Nathaniel agarró la caja nueva y sacó una de las pegatinas. 1 cojín .- cushion 2 ganadora .- winner 11 - Jason, dónde están mis lentes 3. No puedo leer la pegatina. Es muy pequeña. Mis ojos son terribles. - ¡Por favor, Papá! ¡Estás tan viejo! Dame la pegatina. Jason se rió, pero su papá no se rió. Le dio la pegatina a su hijo. - ¡Papá! ¡Ganaste! ¡Ganaste un viaje! ¡Un viaje al Ecuador! Nathaniel saltó del sofá con la emoción del momento y saltó encima del dedo gordo del pie de Jason. Jason gritó por el dolor, pero también estaba muy contento porque ganaron un viaje. ¡Ellos iban a ir al Ecuador! Su padre corrió para contarle a Martha que habían ganado un viaje al Ecuador y dejó la caja del Big Mac sobre la mesa. Jason miró la caja y vio que había otra pegati- na de Monopoly. Jason sacó la otra pegatina y estuvo súper sorprendido. ¡Era una pegatina gana- dorat! Jason la examinó muy bien y vio que ¡había ganado 4 mil dólares! 3 lentes .- glasses 4 había ganado .- had won 12 Se puso muy emocionado pero no gritó. Fue directamente al cuarto de Haley. Cuando entró en el cuarto Jason miró a Haley. Ella estaba llorando. Estaba viendo el programa "El Precio es Correcto". Jason le preguntó: - ¿Qué te pasa? ¿Por qué estás llorando? - Tengo un caso de nervios. Todo está mal: Anunciaron que Bob Barker se va a reti- rar. Dicen que él va a cuidar su salud y además, quiere dedicarse de tiempo completo al trabajo de controlar la población de animales. También tengo mucho miedo. ¿Cómo voy a ir al Ecuador para devolver la cabeza reduci- da? Los jívaro me van a matar. Me van a reducir la cabeza. ¡No quiero morir! Waaaa ... - Haley, no llores y no te preocupes. Todo estará bien. ¡Mira esto! Jason sacó de su bolsillo la pegatina ganadora de mil dólares. Se la dio a Haley y le dijo: - ¡Gané mil dólares! - ¿Y qué?...Mil dólares no es suficiente 13 para ir al Ecuador. - Sí, pero no es todo... ¡Ganamos un viaje al Ecuador! Haley le respondió con gritos: - ¡No te creo, Jason! ¡Estás diciendo men- tiras! - No, en serio, vamos al Ecuador y aquí tenemos el dinero para encontrar al Jefe Pavo Grande. - Pero tú no puedes ganar. Tú sabes que los empleados de McDonald's no pueden ganar. - Pues, hoy es nuestro día de suerte. ¡Me despidieron esta mañana! 14 Capítulo 4 Un viaje urgente Cuatro días después, Nathaniel, Martha, Jason y Haley estaban ocupados empacando las male- tas. Mañana se iban a ir al Ecuador. Jason toda- vía tenía la pegatina de Monopoly para los mil dólares. Necesitaba cambiarla por dinero en efec- tivo. Les dijo a sus padres: 15 - Tengo que ir por un minuto a McDonald's. Necesito recoger mi che- que de pago. Yo quiero dinero para El Ecuador. - Está bien Jason -contestó Martha-. ¿Le pediste permiso a tu jefe para tomar más días de vacaciones? Un poco nervioso, Jason respondió: - Aaah, sí, sí. Yo puedo ir, no hay ningún problema. Mi jefe es muy simpático. Jason fue a McDonald's y lo mandaron a un banco para cambiar la pegatina por los mil dóla- res en efectivo. Regresó a la casa y encontró a Haley en su cuarto empacando la maleta. Con mucho cuidado ella puso la cabeza reducida adentro de una camiseta de Led Zepplin. Luego metió la cabeza en la mochila que iba a llevar adentro del avión. Ella no quería perder la cabe- za durante el viaje. Jason le mostró a Haley los mil dólares. Estaban contentos porque tenían dinero suficiente para buscar al Jefe Pavo Grande y devolver la cabeza pequeña. Ellos hablaban y hacían planes 16 para el tiempo que pasarían en el Ecuador. - Jason, ¿Piensas que realmente vamos a poder encontrar al Jefe Pavo Grande? - De verdad, no sé. - Mamá y Papá van a estar muy preocupa- dos. ¿Seguro que no debemos contarles la verdad? - ¡Seguro! No debemos contarle a nadie. Preocupados y nerviosos, los dos se acosta- ron en sus dormitorios porque tenían que desper- tarse muy temprano para tomar el vuelo al Ecuador. Se acostaron, pero no durmieron. 17 Capítulo 5 ¡Al Ecuador! En la mañana la familia se subió al carro y fue al aeropuerto. Ellos entraron y checaron las male- tas. Luego pasaron por Seguridad. Jason y Haley estaban nerviosos porque no sabían si se permitía llevar la cabeza reducida en el avión. Haley puso su mochila en la faja 1 de la máqui- na de Rayos X. Había una pequeña pantalla que parecía un televisor. 1 faja - belt 18 Había un agente que miraba la pantalla 2 .En la pantalla podía ver el contenido de todas las bolsas y mochilas que pasaban en la faja. Cuando la mochila de Haley pasó por la faja, el agente de seguridad miró la pantalla con curiosidad. Haley se puso muy nerviosa y miró a Jason con una mira- da de preocupación. El agente le dijo a Haley: - Señorita, por favor agarre su mochila y venga conmigo. El agente de seguridad se llevó a Haley a un cuarto pequeño. Haley se sentó. Allí le hizo algu- nas preguntas sobre el contenido de su mochila. Haley estaba súper preocupada de que iban a sacar la cabeza. Tenía miedo porque si no podía devolver la cabeza al Jefe Pavo Grande, los Jívaro la iban a matar y reducirle la cabeza. El agente le preguntó: - ¿Usted tiene algún objeto que no se per- mita adentro del avión? - Yo no sé. ¿Como qué tipo de objeto? - Como esto. 2 pantalla - screen 19 El agente abrió la mochila de Haley y sacó una botella grande de perfume. - Esta botella, señorita, no se permite adentro del avión. Haley respiró profundamente porque el agen- te no le quitó la cabeza reducida. Haley salió del cuarto y encontró a su familia. Su mamá la miró con una mirada de preocupación. Haley les contó que le habían quitado el perfume pero que todo estaba bien. Ellos pasaron a la puerta de donde salía el avión. Esperaron por más de una hora. Los padres hablaban, pero Jason y Haley se sentaron en silencio. En el aire, Nathaniel comió cacahuates duran- te todo el vuelo. Martha leyó todas las revistas que estaban en el asiento de enfrente. Los mucha- chos muy pronto se aburrieron de estar adentro del avión y estaban contentos cuando empezó la película. Cuando vieron que la película era "Castaway" estuvieron un poco enojados. Ellos habían visto la misma película en el vuelo al Perú hacía unas semanas. Haley quería escuchar música durante el 20 vuelo, pero desafortunadamente su iPod se había roto 3 en Perú. Ella pensó: "Si no me muero y si no gasto todos los mil dólares, voy a comprar un nuevo iPod después de devolverle la cabeza al Jefe". Después de nueve horas el avión aterrizó 4 en Quito. Todos salieron del avión y pasaron por la inmigración. Allí recibieron el sello 5 de entrada en los pasaportes. Luego pasaron para recoger las maletas. Cuando caminaban, después de recoger las maletas, los muchachos se sentían preocupados y nerviosos porque no sabían exactamente cómo iban a encontrar al Jefe Pavo Grande para devol- verle la cabeza. Haley le preguntó a Jason: - ¿Tú tienes la carta? - Sí, aquí en mi bolsillo. - Me siento mal. -No quiero decepcionar a Mamá y Papá otra vez. - Después de esto, todo va a estar bien. 3 se había roto - it had broken 4 aterrizó - it landed 5 sello - stamp 21 No tendrás que 6 decepcionar nunca jamás 7 ni a Mamá ni a Papá. Jason escuchó las palabras que salían de su boca y sabía que ya había decepcionado 8 a sus padres muchas veces. Se sentía mal porque no les había dicho 9 que lo habían despedido de McDonald's porque sabía que su mamá y su papá iban a preocuparse mucho en el Ecuador. Todos llegaron a la máquina para buscar las maletas de la familia. Martha vio su maleta salien- do sobre la faja. Mientras ella agarraba su maleta, Jason con mucho cuidado metió una carta en la bolsa de Martha. Después de unos minutos, todas las maletas habían salido de la máquina. La familia agarró las maletas y pasó por la aduana sin problemas. Cuando ellos iban a salir del aeropuerto, Haley dijo: 6 no tendrás que - you will not have to 7 nunca jamás - never ever 8 había decepcionado - had deceived 9 había dicho - had said 22 - Necesito usar el baño. - Yo también -dijo Jason. Martha les dijo: - Está bien. Nosotros los esperaremos aquí. Los muchachos fueron en la dirección del baño. Cuando estaban fuera de la vista de los padres, ellos corrieron por la salida. Estaban en Ecuador, solos. 23 Capítulo 6 Chicos perdidos Haley y Jason salieron del aeropuerto y busca- ron un taxi. Le dijeron al chofer que necesitaban encontrar a los Jívaro. El chofer los miró, sorpren- dido. Le dijeron que solamente sabían que ellos vivían en el sur del Ecuador cerca del Río Napa. En el aeropuerto, Martha y Nathaniel todavía estaban esperando a sus hijos. Pasaron quince 24 minutos y Martha se puso nerviosa y le preguntó a Nathaniel: - ¿Dónde estarán los chicos? ¿Qué les pasará? ¿Por qué no saldrán del baño? - Tranquila Martha. Están bien, ahorita van a salir. Esperaron unos cinco minutos más y ahora Martha estaba nerviosísima. Ella fue al baño para buscar a Haley. Martha entró y llamó: - Haley... Haley, ¿estás aquí? Nadie respondió. Martha salió del baño corriendo. Fue a Nathaniel y le dijo: - Haley no está en el baño. Vete 1 al baño para buscar a Jason. Náthaniel fue al baño de los hombres y Jason no estaba allí. El padre volvió y le dijo a Martha: - Jason no está en el baño tampoco. ¿Qué hacemos? - Vamos a buscarlos. Los padres corrieron por el aeropuerto con pánico buscando a sus hijos. No los encontraron. Buscaron y buscaron pero no los encontraron. 1 Vete - go (command) 25 Martha vio a un agente de seguridad y corrió para hablarle. Con voz emocionada, le dijo: - No podemos encontrar a nuestros hijos. Son muy jóvenes. Ellos fueron al baño y ahora. están perdidos. - ¿Cuántos años tienen? - Mi hija tiene quince y mi hijo diecisiete. - ¿Y su descripción física? Martha le dio las descripciones y empezó a llorar. El agente sacó su radio y llamó a todos los agentes en el aeropuerto: - Hay dos norteamericanos perdidos. Son jóvenes de quince y diecisiete años, un chico y una chica. ¿Alguno de ustedes los ha visto 2 ? Unos momentos pasaron y un agente respon dió: - Sí, hace media hora yo vi a dos mucha- chos gringos corriendo rápidamente por una salida. Salieron del aeropuerto y se subieron a un taxi. - ¿Qué les pasa? -gritó Martha. -¿Por qué 2 ha visto - s/he has seen 26 salieron sin nosotros? ¿Adónde fueron? ¿Qué vamos a hacer Nathaniel? De repente, por todo el estrés del momento Martha no pudo respirar bien. Como ella era asmática, siempre tenía ataques del asma cuando se estresaba. En ese momento, tuvo un ataque fuerte. Ella abrió su bolso para buscar su aparato inhalante y allí encontró la carta de los mucha- chos. Ella tomó la medicina y luego, con una mirada de curiosidad, preguntó a Nathaniel: - ¿Qué es esto? - Yo no sé. ¿Es una carta? Ábrela. Martha abrió la carta y vio que era de sus hijos. La carta decía: Queridos Padres, Probablemente ustedes estén muy preocupados por nosotros. No se preocupen, estamos bien. Nosotros tenemos que salvar unas vidas acá en Ecuador. Necesitamos unos dias para realizar nuestros misión. Queremos que 27 ustedes vayan al resort en la playa y disfruten 3 de sus vacaciones. Nosotros los encontraremos allí en unos días. De nuevo... no se preocu- pen por nosotros. Estamos peffecta- mente bien. Los queremos mucho, Jason y Haley Al terminar de leer la carta, Marthá se desma- yó 4 y se cayó al suelo del aeropuerto. Estuvo inconsciente por un momento. Nathaniel le tiró encima el agua que estaba bebiendo. Ella se des- pertó porque tenía mucha agua en la cara y Nathaniel le dijo: - Está bien, mi amor. Los chicos están bien. Vamos al resort como ellos dicen en la carta. En unos días ellos van a lle- gar y todo saldrá bien. Además, todos dicen que el resort tiene un excelentísi- mo buffet. 3 disfruten - you (pi.), they enjoy 4 desmayó - s/he fainted 28 - ¡¿Cómo puedes pensar en comida en un momento como este?! Nuestros hijos han desaparecido en un país extranjero. ¡Vamos a la policía! 29 Capítulo 7 Chicos desesperados En el taxi, el chofer les explicó a los mucha- chos que los Jívaro vivían en una región muy remota del Ecuador. Vivían en la selva tropical. En un lugar donde no había otras personas. No era muy fácil llegar a ellos porque nadie sabía exactamente donde vivían en la selva inmensa. El taxista continuó: - Ustedes tienen que tomar un avión 30 pequeño a Postaza y de allí otro a Tiputini y al Río Napa. El taxista llevó a los muchachos a un aero- puerto pequeño cerca de Quito. De allí salían las avionetas a las regiones remotas del país. Entraron para comprar los boletos para ir a Postaza. Había una señora en la oficina detrás de un escritorio viejo. Jason le preguntó: - Señora, ¿Cuándo sale el próximo vuelo a Postaza? La señora miró por la ventanilla y les respon- dió: - ¿Ustedes ven esa avioneta? Va para Postaza. El próximo vuelo a Postaza sale en media hora. Jason y Haley compraron dos boletos. También compraron un libro gue contenía mapas e información de la región. Muy nerviosos, abor- daron la avioneta y se sentaron en silencio. Haley miró a Jason y sus ojos le dijeron que tenía mucho, mucho miedo. Jason le tomó la mano y le dijo: - Cálmate. No te preocupes. Todo estará bien. 31 Haley no le contestó. Sólo lloró silenciosa- mente. Después de una hora, llegaron a Postaza. Cuando ellos se bajaron de la avioneta, tuvieron que buscar boletos para volar a Tiputini, el pue- blo pequeñito al lado del Río Napo. Entraron en una oficina pequeña que parecía una cabaña. En la oficina, Jason compró los dos boletos. No tuvieron que esperar mucho tiempo porque la avioneta iba a salir en una hora. Los muchachos tenían hambre y le compraron fruta a una señora enfrente de la oficina. La fruta era muy refrescan- te porque los muchachos tenían mucho calor. Haley metió unos plátanos extras en su mochila para comérselos 1 más tarde. Cuando estaban abordando la avioneta Jason le dijo a Haley: - ¿Dónde está la mochila con la cabeza reducida? - Yo no sé. ¿Tú no la tienes? - No, yo no la tengo. No sé dónde está. - Debe estar todavía en la avioneta. Con eso, los muchachos miraron y vieron la 1 Comérselos - to eat them 32 avioneta por la ventana. Gritaron: - ¡Ay, No! ¿Qué vamos a hacer? Jason corrió a la oficina. Entró y le gritó fre- néticamente a la señora: - Nosotros dejamos una mochila muy importante en esa avioneta que va para Quito. La necesitamos ahora, es súper importantísimo. - Lo siento, pero esa avioneta va a salir en cinco minutos. Va a volver en dos días. Pueden recoger la mochila en dos días. Los dos chicos miraron a la mujer con ojos de terror. Haley empezó a llorar y le suplicó 2: - Señora, por favor. Es un asunto de vida o muerte. Mi vida o mi muerte. Por favor, ¡necesitamos la mochila! La mujer miró a Haley como si fuera una loca, pero le dijo: - Bueno, pues, si tú puedes correr rápida- mente, puedes recoger tu mochila. 2 le suplicó - s/he begged him/her 33 Capítulo 8 Agotados en la selva Haley y Jason corrieron lo más rápido posible hacia la avioneta. Llegaron a la avioneta y ¡la puerta empezaba a cerrarse! Haley y Jason toca- ron a la puerta y gritaron: "NO, no! ¡Espere!". Un agente abrió la puerta y miró a Jason y Haley con ojos enojados. - ¿¡Qué pasa!? - Lo siento. Mi hermana dejó su mochila en la avioneta. 34 - ¿Mochila? Haley metió su cabeza en la avioneta y vio su mochila. - ¡Allí está! Por favor. El agente miró en el asiento y vio la mochila. La recogió y se la dio a Jason. - Gracias, señor. Muchísimas gracias. Jason agarró la mochila y tomó la mano de Haley. Corrieron hacia la otra avioneta. De repen- te, Jason se paró, abrió la mochila y miró hacia adentro. La cabeza reducida todavía estaba ahí. Jason cerraba la mochila cuando escuchó "Pasajeros Baker, Jason y Baker, Haley tienen que abordar su vuelo para Tiputini. Si no están presen- tes en cinco minutos, el vuelo va a salir sin uste- des." Los chicos corrieron hacia la otra avioneta y al llegar a la puerta, abordaron la avioneta para Tiputini y el Río Napo. Haley y Jason se sentaron completamente agotados de todo el estrés. Querían dormir, pero no podían. Sólo se preocupaban por devolver la cabeza reducida. En media hora la avioneta llegó a Tiputini. Los chicos se bajaron de la avioneta y 35 vieron que todo allí era de color verde y muy her- moso. Estaban en la selva tropical. Hacía mucho calor y estaba muy, muy húmedo. Escuchaban muchos pájaros tropicales y la corriente de un río. Haley le dijo a Jason: - ¿Ahora qué? ¿Adónde vamos para encon- trar al Jefe Pavo Grande? Estamos en una selva enorme. De repente los muchachos oyeron: - ¡Gringos! ¡Haley, Jason ... aquí! Haley y Jason estaban sorprendidos de oír sus nombres. Ellos dieron la vuelta y vieron a dos hombres bajos. Estaban vestidos en faldas de color marrón. Jason pensó que ninguno de ellos podía ser el jefe porque eran flacos y parecían muy jóvenes. Con acento muy raro, los hombres les dijeron: - Nosotros somos de la tribu del Jefe Pavo Grande. Estamos aquí para llevarlos al Jefe. Uno de los hombres tenía un collar en la mano. Era un collar muy bonito. Estaba hecho 1 de 1 hecho - made 36 varias semillas 2 y de dientes de serpientes. El hombre puso el collar en el cuello de Haley. Haley le dijo: - ¡Gracias! Me gusta mucho. ¿Qué tipo de dientes son estos en el collar? ¿Y estas son semillas? - Son dientes de una serpiente. Y las semi- llas son de una fruta de la selva. Es un collar matrimonial. - ¿Matrimonial? Haley pensó que un collar matrimonial era un poco cómico porque solamente tenía quince años. Era muy joven para casarse. Ella pensó que era un buen regalo, era muy interesante. Los hombres les gritaron: -¡Vámonos! Con los hombres guiándolos, los chicos cami- naron hacia el río. Allí encontraron una canoa hecha del tronco de un árbol. Metieron la canoa en el río y todos se subieron. Pronto, la canoa se movió con la corriente del río. Jason les preguntó: 2 semillas - seeds 37 - ¿Adónde vamos? - Vamos a ver al Jefe Pavo Grande. - ¿Dónde vive el Jefe Pavo Grande? Uno de los hombres contestó: - Es un secreto. Nadie fuera de la tribu puede saber donde vive. Vamos a viajar dos días en la canoa sobre el Río Napo. Luego caminaremos un día más por la selva. Muy preocupada, Haley le respondió: - ¡Pero, vamos a llegar tarde! - Sí, es cierto señorita, -contestó uno de los hombres jívaro -. El Jefe no está muy contento con ustedes. Primero, ustedes robaron la cabeza reducida del museo, y ahora van a llegar tarde. - Pero, ¿Qué nos va a pasar? Los hombres jívaro solamente se rieron y no dijeron nada. Haley no pensó que la situación era cómica. Se sintió un poco enojada porque los dos hombres se rieron. También tenía mucho miedo. Los cuatro pasaron dos días largos en la canoa. Los chicos no podían dormir porque era 38 muy incómodo. En la mañana del tercer día, los jívaro por fin pararon la canoa al lado del río. Había un camino que entraba a la selva tropical. Todos se bajaron de la canoa y entraron a la selva. Caminaron silenciosamente por el camino. Después de tres horas caminando, los chicos estaban muy agotados. Casi no podían caminar más. Hacía mucho calor y la humedad de la selva les molestaba bastante. Además, estaban cansa- dos porque no habían dormido durante las últimas 48 horas. De repente, Haley y Jason escucharon unos monos gritando en los árboles. Miraron hacia arri- ba y vieron un grupo de monos congos 3 . Eran de color negro y eran muy grandes. Haley gritó: - ¡Miren! ¡Qué bonitos monos! Con eso, Haley puso la mochila en el suelo y sacó uno de los plátanos que compraron de la señora en el aeropuerto. Con el plátano en la mano, Haley movió la mano en el aire. Uno de los monos se bajó del árbol y agarró el plátano de la mano. Haley dio la vuelta para sacar otro plá- 3 monos congos - howler monkeys 39 tano, pero ¡la mochila no estaba en el suelo! Haley miró hacia arriba y vio al mono más grande del grupo con su mochila en la mano. Ella gritó: -¡Ay, No! Neces ito mi mochila, tiene la cabeza adentro. Jason contestó: -Cálmate. Tengo una idea. Jason se quitó uno de los zapatos y se lo tiró al mono grande. El mono no soltó la mochila. Cuando Jason le tiró el otro zapato, el mono se enojó y les gritó muy fuerte. Todos los otros monos se enojaron también y les gritaron a la misma vez. De repente, todos los monos empezaron a perseguir a Haley y Jason. Jason gritó: - ¡Monos tontos! ¡Déjenos! Los monos no dejaron de perseguirlos. Jason y Haley empezaron a correr, pero Haley se cayó. Mientras estaba en el suelo, los monos la ataca- ron. Haley gritaba y movía los brazos y los pies. Rápidamente, los hombres Jívaro tomaron sus sopladores de flechas 4 y les tiraron flechas a los 40 monos. Uno se la tiró al mono que estaba encima de Haley y el otro le tiró una flecha al mono que tenía la mochila. Le pegó en el trasero 5 y el mono soltó la mochila. Haley gritó y los monos escapa- ron rápidamente, subiéndose a los árboles. -¿Mataste al mono? El hombre Jívaro se rió y le contestó: -No, yo no maté al mono. No había curare en la flecha. - ¿Curare? ¿Qué es curare? - Curare es el veneno que usamos para matar. Lo ponemos en la flecha y el ani- mal se muere. A veces matamos a los monos para comer, pero hoy no necesi- tamos más comida. Tenemos suficiente comida hoy y por eso, no lo matamos. Los dos hombres Jívaro miraron a Haley y se rieron. Se hablaron en Jívaro y se rieron más. Jason y Haley no entendían nada. Frustrado, Jason les dijo: 4 sopladores de flechas - dart blowers 5 le pegó en el trasero - hit him on his bottom 41 - ¿Qué pasa? ¿Por qué se están riendo tanto? - Porque nosotros tenemos una tradición en nuestra cultura. Si los monos congos te atacan, tú eres la próxima persona que se casará. Jason y Haley se rieron. Haley contestó: - ¡Qué ridículo! ¡No voy a casarme! Sólo tengo quince años y no tengo novio. Todos siguieron caminando por muchas horas. En la noche, llegaron muy cansados al pue- blo 6 de Pavo Grande. Cuando llegaron, Jason y Haley vieron a un hombre bajo y gordo con una corona de plumas rojas en la cabeza. Era el Jefe Pavo Grande. No parecía muy contento. Para tratar de calmarlo, Jason abrió la mochila de Haley y sacó la cabeza reducida. Jason le dio la cabeza con mucho cuidado. Al recibir la cabe- za el Jefe la inspeccionó por mucho tiempo, pero no dijo nada. Sólo tenía una cara de enojo. 6 pueblo - village 42 Capítulo 9 Matrimonio Jívaro Después de mucho tiempo inspeccionando la cabeza el Jefe Pavo Grande finalmente habló. Les dijo a Jason y Haley: - Ustedes llegaron tarde con la cabeza. Ahora tienen que pagar las consecuen- cias. Nunca van a salir de esta selva. Tú, Haley, te vas a casar con mi hijo mayor, Pavito. Pavito necesita una esposa. Hay 43 una profecía que dice que él se va a casar con una mujer muy bonita con piel de leche 1 . Es obvio... eres tú, Haley. Estar casada con Pavito es un gran privi- legio, núa (mujer en el idioma Jívaro), porque un día, Pavito será Jefe de toda la nación Jívaro. Los dos hombres Jívaro que llevaron a Jason y Haley se miraron y se rieron cuando Pavo Grande dijo que Haley tenía que casarse con Pavito. Luego ellos se fueron a sus casas. Pavo Grande miró a los chicos y les dijo: - Ustedes deben de estar muy cansados por el viaje tan largo. Vamos a mi casa para dormir. Caminaron por la selva y llegaron a la casa. Cuando iban a entrar en la casa, Pavo Grande le gritó a Haley: -¿Qué haces? Solamente. los hombres entran por la puerta principal. Las muje- res, entran por la otra puerta de la casa. Las mujeres solo entran por la puerta 1 piel de leche - milky skin 44 principal cuando sirven la comida. Es costumbre Jívaro. Ofendida, Haley le contestó: -Pero, yo no soy una mujer Jívaro. -Todavía no, Haley, pero muy pronto tú serás Jívaro. Tienes mucho que aprender sobre nuestras costumbres. Un día, vas a ser la esposa del Jefe y tendrás que ser un buen ejemplo para las otras mujeres. Todos se fueron a dormir, pero a las pocas horas el Jefe despertó a Jason. Era muy temprano y todavía estaba oscuro 2 . Pavo Grande le dijo: - Jason, hoy te vas a convertír en un verda- dero 3 hombre Jívaro. Para poder dar a Haley en matrimonio a Pavito, tú tienes que ser Jívaro. Según nuestra costumbre, tienes que tener una visión para encon- trar tu verdadera identidad. Así te con- vertirás en Jívaro. Para ayudarte a tener la visión, tienes que caminar solo por la selva por muchos días sin comer nada. También tienes que tomar esto... 2 oscuro - dark 3 verdadero - true 45 Con eso, el Jefe le dio a Jason una botella pequeña. le dijo que tenía una droga muy fuerte que le ayudaría a tener una buena visión. Pavo Grande lo mandó a la selva para tener su visión y hacerse un verdadero hombre Jívaro. Después, el Jefe despertó a Haley. Le dijo: - ¡Despiértate, Haley! Hoy vas a trabajar con las mujeres. Ustedes tienen muchas preparaciones que hacer. Pavo Grande llevó a Haley por la selva. Allí encontraron a las mujeres trabajando. Cocinaban manioc, una raíz 4 que cultivan los jívaro para hacer una bebida como cerveza 5 La cerveza de manioc es la bebida normal para todos los Jívaro. Todos la toman: los hombres, las mujeres y los niños. Todos beben la cerveza de manioc porque es una bebida sana y no contiene mucho alcohol. Para hacer la cerveza de manioc, primero cocinan la raíz de manioc. Luego, la meten en la boca y la mastican. Después, escupen 6 el manioc 4 raíz - root 5 cerveza - beer 6 escupen - spit 46 en una olla 7 para fermentarlo. Todos toman la cer- veza de manioc, pero solamente las mujeres la hacen. Haley miró todo el proceso y les dijo a las mujeres: -¡Qué asco! ¿Ustedes toman esta bebida? Una de las Jívaro contestó: -No, Haley, no es nada asqueroso 8 . Es romántico. Tú tienes que aprender a hacer muy buena cerveza de manioc. Con muy buena cerveza, Pavito te va a amar mucho toda la vida. Haley y las mujeres pasaron el día entero haciendo ollas y ollas de cerveza de manioc. Masticaban y escupían. Masticaban y escupían. En la tarde Haley estaba muy cansada y les pre- guntó: -¿Por qué estamos haciendo tanta cerve- za? ¿Hay una fiesta? ¿Qué celebramos? -Tu matrimonio con Pavito, Haley. Con eso, Haley empezó a llorar. No quería casarse con Pavito. Ella quería volver a casa de 7 olla - pot 8 asqueroso - gross 47 inmediato. Haley se sintió atrapada. Pensó: "¿Por qué agarré la cabeza reducida en el museo? ¡Qué tonta soy!". Todas las mujeres Jívaro miraron a Haley llorando. Una le dijo: -Sabes una cosa, Haley... tú tienes mucha suerte. Todas nosotras daríamos 9 todo para tener la oportunidad de casarnos con Pavito. Es muy buen hombre. Un día será jefe de la nación. Haley, no será 10 tan horrible vivir aquí con todos nosotros. Es muy bonito en la selva y vivimos una vida muy tranquila. Verás que es muy bonito ser Jívaro. Haley solamente lloró más fuerte. 9 daríamos - we would give 10 Será - it wi ll be 48 Capítulo 10 Una visión del futuro Pasaron cinco días y Jason regresó de su viaje en la selva. Cuando el Jefe Pavo Grande lo vio, les anunció a todos: -¡Vénganse 1 todos! Jason ya regresó de la selva. Vámonos todos para escuchar la revelación de la verdadera identidad de Jason y para ofrecer la bienvenida al nuevo miembro de nuestra nación. 1 vénganse - come here 49 Enfrente de todos el Jefe le preguntó: - ¿Tuviste una buena visión Jason? ¿Cuál es tu verdadera identidad Jívaro? - Yo pasé los cinco días caminando por la selva de día y noche. En la mañana del tercer día llegué a un río grande con unas cataratas 2 inmensas. Yo decidí meterme en el río. Sin querer, la corrien- te del río me llevó hacia las cataratas y caí en ellas. Yo no podía respirar y empecé a ahogarme. Estaba en el agua. Tenía miedo. De repente, yo vi un pat 3 encima del agua. El pato me agarró de la mano y me salvó. Yo quería hablar con el pato con toda el alma 4 . De repente, por un momento me convertí en un pato también. Hablando en pato, yo le dije: - ¡Gracias por salvarme! Con eso, el Jefe anunció a todos: 2 Cataratas - waterfall 3 pato - duck 4 alma - soul 50 - Ahora me gustaría presentarles al nuevo miembro de la nación Jívaro... Jason el Pato. Todos aplaudieron. Le dieron abrazos a Jason. Pavo Grande anunció otra vez: - Ahora, como Jason es un verdadero Jívaro, él puede presentar a Haley en matrimonio a mi hijo Pavito. ¡Celebraremos mañana! Todos estaban muy emocionados con el anun- cio y empezaron a hacer las preparaciones finales para la boda 5 . Haley miró a Jason con una mira- da de terror. Haley lloraba mucho y seguía lloran- do. Luego, cuando Jason y Haley estaban a solas, ellos hablaron. Jason le dijo que no había tomado la droga y no había tenido ninguna visión. Inventó toda la historia sobre el pato. Haley tenía mucho miedo y llorando le dijo a Jason: - Jason, tengo mucho miedo. Hoy todas las mujeres y yo hicimos una bebida. Se llama manioc. Es un tipo de cerveza. 5 boda - wedding 51